Días de Enero, días de invierno
Quiere darme ansiedad.
La realidad va encima para comerme a trozos.
Como si todo se fuera a pique sin remedio ya alguno.
Pero no puedo entrar en ello. No sería aquello que Soy.
Es como si la cara de la incertidumbre viniera a querer asustarme,
con sus ruidos desconocidos y su lenguaje irreconocible.
No puedo dejarme de su máscara: su fantasía no pone más nunca a temblar mis rodillas.
Pues el amor en mi hogar es posible.
Pues soy el amor en mi templo y en su fuego.
Comments
Post a Comment