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Todavía mis células recuerdan muy claramente el antiguo libro donde se leía la historia del día a día, la vida. Pero eso llegó a su fin. Se cerraron los libros, se acabaron las historias de viejas tierras edificadas y circunstancias que se hicieron polvo, deseos que se quemaron; emociones secas. ¿Es entonces que ahora no estoy en un lugar? ¿A dónde se va uno cuando se acaba el libro y llega la página del 'fin', en lo que se abre otra historia en otro libro? En una novela cualquier otra, tal vez el personaje principal exista únicamente mientras se lea, solo mientras parezca vivo en los ojos de la imaginación. Nunca se fue porque llegó su fin, existe siempre, siempre.
Más bien es que este libro no se acaba y sucede que esta en pleno cambio de capítulo. Siempre, siempre.
Vaya que darle la vuelta a la hoja, está tomando su propio tiempo y espacio. ¿Qué caso tiene entonces mortificarse? A Menos claro, que muera mientras termine de dar la vuelta a la hoja.
En un panorama alegre, es mejor descansar y disfrutar mientras esto sucede, con eso de que la muerte nunca espera ni avisa a nadie.
- Solo llega, solita se cambia la hoja. Pero, sigue todo siempre allí, ¿Recuerdas lo que dije?
Otros, en lugar de esperar a que se cambie solita la hoja, se trepan en lianas para navegar a través de las hojas verdes de las plantas, solo para ver qué es lo que se encuentra más allá de todo aquello que se pensaba había únicamente, con el riesgo de quedar por siempre atrapados en la idea de la estructuración eterna.
Ni un poema, ninguna
canción, solo son las palabras que salen del corazón.
Es el brote del amor.
Lo sé porque es verano.
El amor existe también en
el invierno, aunque no parezca. En todos lados hay vida pues.
¿Por qué quiero entonces
escapar de ella todo el bendito tiempo?
No sé porqué, si ya puedo ver la realidad en el espejo del tiempo.
- Bueno, es por esta misma razón...- No entiendo.
- Por supuesto que no.– contestó -Naturalmente, el tiempo por lo general es incomprendido.
- ¿Es la razón por la cual no entiendo?
- Solo es, la razón.
Mejor suspiro.
Los nuevos mundos son algo
inquietantes cuando aún se tienen costras de las viejas costumbres.
Cuando se piensa demasiado
la existencia.
Estos zapatos ya no calzan mis pies.
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